Cuadro de arte sostenible hecho con materiales recogidos del mar, integrado en un hogar.

De ordinario a extraordinario: del mar a tu pared.

Natalia Urdaneta

Dónde todo empieza: lo que el mar devuelve

Basura recogida en la playa del Fòrum de Barcelona antes de convertirse en arte.

Me encanta ir a la playa del Fòrum, no porque sea la playa más bonita del mundo, sino porque, como me gusta llamarla, es: “mi lugar de los tesoros”.

Allí desemboca el río Besòs, que en sus más de 17 kilómetros arrastra hacia el Mar Mediterráneo: plásticos, latas, toallitas húmedas y otros tantos residuos que nunca deberían llegar hasta él. El mar, con su propia inteligencia, nos devuelve parte de esa basura a la orilla.

Siempre que puedo, voy allí los lunes por la mañana, después de dos días intensos en la feria de Allada Vermell; recoger basura en la playa me relaja, me desconecta y me devuelve a la realidad. 

Armada con guantes y mi pinza de plogging paso un par de horas recogiendo residuos. La mayoría acaban en el contenedor correspondiente, pero algunos materiales los separo: cristales de mar, maderas de deriva, plásticos, microplásticos, ladrillos, azulejos, cables, huesos, etc., y estos son los que más tarde acabarán convirtiéndose en historias.

Todos los materiales que selecciono los llevo al taller. Allí los limpio y clasifico por colores, formas, tamaños y tipo de materiales. En la medida de lo posible intento no alterarlos; tal como los recojo, los pego, respetando lo que el mar ya ha hecho con ellos.


Momento de crear: aparece la historia

Proceso creativo de UdanasArt con materiales reciclados en playas de Barcelona

Muchas veces me preguntáis si dibujo o me imagino las historias antes de crearlas. La respuesta es no. En el taller comienzo a jugar con los materiales, moviéndolos, probando diferentes combinaciones, hasta que algo encaja y a partir de ahí mi imaginación comienza a volar. 

Es un poco como volcar un puzzle sobre una mesa: al principio todas las piezas parecen iguales, pero solo algunas encajan entre sí. Ese momento es cuando ocurre la magia.

Intento que cada cuadro cuente una historia, por sencilla que sea. No coloco dos piezas al azar. Me imagino tramas, pequeñas escenas, me monto mis películas en la cabeza. Para mí es importante que no sean simples piedras pegadas, sino que se transmitan movimientos, emociones y sobre todo un mensaje.

Cuando ya tengo la historia clara, la paso a la lámina donde finalmente la voy a pegar, muchas veces este proceso requiere más tiempo y concentración que el montar la historia en sí. Una vez pegados todos los materiales, espero 24 horas para que se seque, reviso que todo esté bien fijado y lo enmarco.


Comienza el viaje: hacia su nuevo hogar

Es así como desde mi pequeña parada en la Feria de Artistas y Diseñadores de Allada Vermell, en El Born de Barcelona, muchas de estas historias comienzan su viaje para terminar colgadas decorando y alegrando paredes en hogares de España o en lugares tan lejanos como Singapur, Chile o las Islas Mauricio. 

Es increíble que todas, absolutamente todas mis historias comenzaron un día siendo algo tan ordinario como una piedra.

¿Quieres saber donde puedes encontrar mis cuadros?

Regresar al blog